Que nadie lo dude

Que nadie lo dude

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Plena inclusión Aragón quiere mostrar públicamente su absoluta confianza en el buen hacer de las plantillas de los centros aragoneses de servicios sociales de carácter residencial, así como de los equipos directivos encargados de su gestión. Arrojar cualquier sombra de duda sobre su profesionalidad y su entrega con los residentes que viven en estos centros nos parece fuera de lugar, y un ejercicio de irresponsabilidad. Más aún cuando, durante los pasados meses, los trabajadores de las residencias para personas mayores o con discapacidad han sido, junto al personal sanitario, quienes con mayor intensidad y abnegación han hecho frente a las consecuencias de la pandemia, cuidando de los colectivos sociales más vulnerables ante la enfermedad.

Desde los primeros momentos de la emergencia sanitaria, estos equipos de profesionales lo han dado todo, por encima incluso de lo que cabía exigirles. Han hecho frente, desde primera línea, a las situaciones generadas por los contagios, creando nuevos protocolos para implantar medidas de control y gestión de la enfermedad en sus centros. En definitiva, se han tenido que reinventar para transformar unos centros de servicios sociales en recursos sanitarios. Y en todo momento lo han hecho de la mano de la Administración, siguiendo a rajatabla sus recomendaciones y remitiéndole, con absoluta transparencia, los datos de la evolución de la epidemia en sus respectivas residencias.

Si, en un primer momento, los profesionales y equipos directivos han procedido de este modo ejemplar, en medio de una incertidumbre total ante una situación inédita, afrontando numerosas bajas entre su personal y pese a la ausencia de equipos de protección y de apoyos sanitarios, que nadie dude de que ahora, con la experiencia acumulada y bien provistos de materiales de seguridad, su labor será todavía más eficaz.
Las cifras de infectados y fallecidos en los centros residenciales, especialmente en los de mayores, han sido una auténtica tragedia. Pero que nadie dude tampoco de que habrían sido peores sin la valía humana y profesional de sus plantillas y responsables.

Que nadie dude, por lo tanto, de que la mejor protección frente al covid-19 con la que cuentan las personas mayores o con discapacidad que viven en residencias en Aragón está en los y las profesionales que cuidan de ellas.

Plena inclusión Aragón
 

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