Mié, 03/03/2021 - 10:45

Plena inclusión Aragón pide que la discapacidad intelectual no quede fuera de los circuitos de vacunación

Notas de prensa

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  • Culminada la inmunización en las residencias, y una vez comenzada para los grandes dependientes, hay ámbitos asistenciales en los que aún no está clara la estrategia que se seguirá, como los pisos tutelados o los centros ocupacionales y de día
  • La organización reclama que se tengan en cuenta las necesidades de usuarios y profesionales de dichos recursos sociales y se los incluya entre los siguientes grupos prioritarios, con el fin de que se puedan volver a prestar con normalidad unos servicios que son esenciales para garantizar los derechos de este colectivo vulnerable

Zaragoza 03/03/2021. Plena inclusión Aragón hace un llamamiento a las administraciones públicas para que las personas con discapacidad intelectual no queden fuera de los criterios prioritarios para la administración de la vacuna contra la covid-19.

Ya ha culminado el proceso de inoculación de los antivirales en las residencias de atención a personas con discapacidad intelectual, y ha comenzado la siguiente fase, que incluye a las personas en situación de dependencia en grado tres, con grandes necesidades de apoyo. Pero aún quedan ámbitos asistenciales en los que todavía no está claro cómo se va a dar continuidad a la estrategia de vacunación.

Es el caso de las personas con discapacidad intelectual que no que no están atendidas en centros residenciales y que acuden a servicios diversos de atención diurna. Por ejemplo, los centros ocupacionales o de día. Estos espacios necesitan recuperar lo antes posible una relativa normalidad porque son los garantes de derechos básicos de las personas con discapacidad que acuden a ellos. Muchas de ellas encuentran en estos lugares su único espacio de sociabilización, más allá del ámbito doméstico. Y que su asistencia esté garantizada es la única vía que tienen sus cuidadores principales para poder acudir al trabajo a o realizar cualquier actividad fuera de casa con la tranquilidad de que su familiar con discapacidad está bien atendido.

Otro de los grupos que, según el criterio de Plena inclusión Aragón, debería tener prioridad para acceder a la vacuna, son las personas con discapacidad que viven en pisos tutelados. De acuerdo con la guía de preguntas y respuestas sobre la covid-19 publicada el año pasado por el Ministerio de Sanidad, tienen consideración de grupo vulnerable por vivir en un recurso compartido. Como tal, sufrieron las mismas restricciones que las residencias durante el confinamiento, no pudiendo en muchos casos disfrutar de las mismas medidas de alivio que el resto de la ciudadanía en la posterior desescalada. Sin embargo, no han tenido la misma consideración a la hora de acceder de forma prioritaria a la vacuna, y todavía no saben cuándo la van a recibir.

Plena inclusión Aragón cree que es importante que las autoridades sanitarias valoren la realidad y las necesidades de todo el colectivo de personas con discapacidad intelectual y las tengan en cuenta a la hora de la vacunación, dando prioridad a todas aquellas que lo requieran, por sus condiciones previas de salud o debido a su contexto social o de convivencia.

Atendiendo exclusivamente a razones de salud, hay que considerar que un porcentaje importante de personas con discapacidad intelectual padecen también problemas de epilepsia, enfermedades respiratorias, cardiopatías, problemas inmunológicos, trastornos mentales o síndromes genéticos, lo cual acentúa considerablemente su vulnerabilidad en caso de contraer el coronavirus.

A ello se suma asimismo su contexto social o de convivencia, que no hace sino reforzar dicha vulnerabilidad. Una considerable proporción de personas con discapacidad presenta menores tasas de chequeos preventivos que la población general y tiene mayores dificultades a la hora de comprender la necesidad de respetar las medidas higiénicas y de autoprotección, y de aplicarlas. Esto entraña un peligro para sí mismas y para quienes conviven con ellas, ya que muchas personas con discapacidad intelectual comparten espacios en centros sociosanitarios, como los centros ocupacionales o de día citados anteriormente, pero tienen dificultades para mantener la distancia social. Además, un importante número tiene también necesidad de apoyos de terceras personas para poder realizar las actividades de la vida diaria, y por tanto esto implica una mayor exposición al contagio.

Por todo ello, todas las personas con discapacidad intelectual que por razones sanitarias o sociales lo necesiten, así como todos los profesionales de los servicios de atención directa, el personal de apoyo a domicilio y de asistencia personal, y las personas cuidadoras principales, deben estar incluidas entre los siguientes grupos preferenciales para la administración de la vacuna contra la covid-19.